El sector de la carpintería de aluminio y PVC sigue ganando protagonismo gracias a la creciente preocupación por la eficiencia energética en hogares y edificios. Cada vez más propietarios optan por renovar ventanas y puertas antiguas para reducir el consumo energético y mejorar el confort interior.
Según expertos del sector, la combinación de aluminio con rotura de puente térmico y PVC de altas prestaciones se ha convertido en la opción más demandada, ofreciendo durabilidad, aislamiento térmico y acústico y un mantenimiento mínimo.
Actualizar las ventanas trae múltiples beneficios: permite reducir hasta un 30% del consumo de calefacción y aire acondicionado, aumenta el confort acústico en zonas urbanas y ruidosas, garantiza materiales resistentes y duraderos, y ofrece la posibilidad de diseños personalizados y modernos que se adaptan a cualquier vivienda.
Las tendencias para 2026 muestran un aumento de reformas energéticas impulsadas por subvenciones y nuevas normativas, una popularidad creciente de sistemas de apertura oscilobatiente y corredera de alta eficiencia, y la instalación de ventanas con triple acristalamiento para mejorar aún más el aislamiento térmico.
Actualizar las ventanas no solo mejora la eficiencia energética y el confort diario, sino que también incrementa el valor de la vivienda, convirtiéndose en una inversión sostenible y rentable a largo plazo. Aprovechar las ayudas y programas de rehabilitación energética disponibles es una oportunidad ideal para realizar esta mejora en el hogar.inversión sostenible y rentable a largo plazo.